Canales para cada tema
#general para todos, un canal por proyecto, por cliente o por departamento, y canales privados con su propio enlace para quien tenga que estar. Cada persona entra y sale cuando quiere.

AIM Chat
Canales por tema o por proyecto, mensajes directos, hilos, menciones y archivos. Todo cifrado de extremo a extremo: ni siquiera nosotros podemos leerlo.


Lo que suele pasar, y cómo lo resuelve AIM Chat.
El equipo habla por la app de mensajería personal de cada uno y todo se mezcla.
AIM Chat ordena la conversación en canales por tema, proyecto o cliente, con hilos que no ensucian el canal.
Los datos de la empresa pasan por servidores que pueden leerlos.
Los mensajes van cifrados de extremo a extremo: ni siquiera nosotros podemos leerlos.
Para hablar con un colaborador externo hay que darle de alta en otra herramienta.
Invitar es mandar un enlace: quien entra no necesita cuenta.
Así de sencillo es empezar. Y esto es lo que verás: capturas de la app de verdad.
Ponle nombre y AIM Chat crea el canal #general. Para crear el equipo necesitas tu cuenta gratuita de AIM.
Comparte el enlace por AIM Correo o por donde quieras. Quien lo recibe elige su nombre y entra, sin crear ninguna cuenta.
Con tu cuenta abres canales públicos o privados y escribes mensajes directos; quien entra con un enlace lee y escribe en ese canal. Responde en hilos para que cada conversación siga en su sitio.






Todo lo que hace AIM Chat hoy, contado por lo que te resuelve.
#general para todos, un canal por proyecto, por cliente o por departamento, y canales privados con su propio enlace para quien tenga que estar. Cada persona entra y sale cuando quiere.

Responde a un mensaje en su hilo y, si quieres, publícalo también en el canal. Las conversaciones largas no tapan lo demás.

Copia el enlace del equipo o envíalo por AIM Correo. Quien entra no necesita cuenta: elige su nombre y su color, y listo.

Encuentra mensajes por palabras sin preocuparte de las tildes, filtra por canal o persona y localiza los archivos compartidos.

Escribe @ y elige a la persona, o usa @canal y @aquí. Los no leídos y las menciones se cuentan aparte, para saber qué es para ti.
Negrita, cursiva, tachado, código, listas, citas y enlaces. Reacciona con un emoji, fija lo importante y edita o borra lo que escribiste: con tu cuenta, desde cualquier navegador donde abras tu llavero. Lo borrado desaparece de la conversación, pero su texto cifrado sigue en el servidor.
Comparte documentos e imágenes en la conversación, cifrados igual que los mensajes. Para archivos más grandes, AIM Enviar.
Cada mensaje va firmado con la clave de tu navegador: nadie puede editar ni borrar lo que escribió otra persona.
Pymes, autónomos y despachos que ya trabajan así.
Un canal por obra con las fotos del día, y mensajes directos con el encargado. Los subcontratistas entran con un enlace, sin crear cuentas.
Las conversaciones sobre cada asunto en su canal privado, cifradas de extremo a extremo, sin depender de apps personales de mensajería.
Canales por cliente y por campaña, hilos para cada pieza y menciones para pedir la revisión a quien toca.
Personas en casa, en la oficina o en ruta, en el mismo chat desde el navegador, sin instalar nada.
Cada app hace lo suyo y le pasa el trabajo a la siguiente.
«Llamar» abre AIM Reuniones en otra pestaña: creas la reunión y pegas su enlace en el chat.
Envía la invitación al equipo o a un canal privado por AIM Correo, con el enlace ya escrito.
Para archivos de más de 25 MB, envíalos cifrados con AIM Enviar y pega el enlace en el chat.
Qué se queda en tu equipo, qué viaja cifrado y qué guardamos nosotros. Sin letra pequeña.
Cada mensaje y cada archivo se cifra en tu navegador con la clave de la sala, que va en el enlace después de «#» y nunca llega a nuestro servidor.
Solo el texto cifrado, su tamaño y sus fechas. No podemos leer los mensajes, los nombres de los canales ni los archivos. Un mensaje borrado desaparece de la conversación, pero su texto cifrado sigue en el servidor.
Tu navegador guarda una copia para abrir al momento, leer sin conexión y buscar. Las claves de tus enlaces van en tu llavero, cifrado con un código de recuperación que solo tienes tú.
Biomag S.L.U., empresa española. Alojado en Ámsterdam (UE), sin publicidad ni rastreadores. Lee la política de privacidad
Empiezas gratis, sin tarjeta. Pro, solo si lo necesitas.
0 €Para siempre. Sin registro ni tarjeta.
Desde 1,99 €1,99 € al mes con el pago anual, o 2,49 € al mes pagando cada 6 meses. IVA incluido, sin permanencia.
Para crear un equipo, sí: tu cuenta gratuita de AIM guarda sus enlaces y sus claves. Las personas que invitas no necesitan cuenta.
Solo quien tiene el enlace con su clave. El servidor guarda los mensajes cifrados y no puede leerlos. Comparte los enlaces solo con quien quieras.
AIM Chat funciona en el navegador del móvil, sin instalar nada. No hay app aparte.
No dentro del chat. «Llamar» abre AIM Reuniones en otra pestaña: creas la reunión y pegas su enlace en el canal.
No: quien tiene el enlace tiene la clave del canal y la conserva aunque salga. Para cortar el acceso, crea otro canal y comparte su enlace solo con quien quieras.
Cada canal y cada mensaje directo es un enlace compartido, y cuentan en el máximo de tu cuenta: 50 con el plan Gratis y 500 con Pro. Cada conversación admite hasta 200.000 mensajes.
Mientras sigas en el mismo navegador, nada. Si lo pierdes y además borras los datos del navegador, nadie podrá volver a abrir esos enlaces, tampoco nosotros.
Hasta 25 MB cada uno. Todo lo que compartes cuenta en el espacio de tus enlaces: con el plan Gratis, 2 GB; con Pro, 20 GB.
Sin registro, sin tarjeta y sin instalar nada. Se abre en tu navegador en un segundo.