Adjuntos que se abren solos
Un documento, una hoja de cálculo, una presentación o un PDF se abren con un clic en AIM Texto, AIM Cálculo, AIM Presentaciones o AIM PDF, sin descargarlos antes.

AIM Correo
Lee y envía el correo de las cuentas que ya tienes, juntas en un mismo sitio, y abre los adjuntos directamente en las apps de AIM. Tu correo sigue en tu proveedor: no guardamos copias.


Lo que suele pasar, y cómo lo resuelve AIM Correo.
Saltas de una pestaña a otra para mirar el correo de cada cuenta.
AIM Correo junta todas tus cuentas en una sola bandeja, y cada una conserva sus carpetas.
Para abrir un adjunto lo descargas, buscas con qué abrirlo y acaba perdido en Descargas.
Los documentos, hojas, presentaciones y PDF se abren con un clic en las apps de AIM.
Otro servicio más que guarda una copia de todo tu correo.
AIM Correo no guarda copias: tu correo sigue en tu proveedor, y las imágenes que delatan que lo has abierto se bloquean.
Así de sencillo es empezar. Y esto es lo que verás: capturas de la app de verdad.
Escribe tu correo y entra con el enlace que te enviamos, sin contraseñas que recordar. O prueba antes la demo.
El correo de tu empresa, tu dominio o los proveedores más habituales. Antes de guardar cada cuenta comprobamos que recibe y envía.
Una bandeja con todas tus cuentas o cada una por separado, con sus carpetas. Responde desde la cuenta que toca.





Todo lo que hace AIM Correo hoy, contado por lo que te resuelve.
Un documento, una hoja de cálculo, una presentación o un PDF se abren con un clic en AIM Texto, AIM Cálculo, AIM Presentaciones o AIM PDF, sin descargarlos antes.

La vista «Todas las bandejas» reúne lo nuevo de cada cuenta, y cada cuenta conserva sus carpetas: entrada, enviados, borradores, archivo, spam y papelera.

Negrita, cursiva, listas y enlaces, una firma por cuenta, copia y copia oculta, y adjuntos. Lo que escribes se guarda en tu navegador hasta que lo envías, por si se cierra la pestaña.

Los mensajes que se contestan entre sí, de Recibidos y de Enviados, se agrupan en una sola fila con su número de mensajes. Los abres plegados o desplegados y puedes archivarlos o borrarlos enteros (con «Deshacer») o marcarlos como leídos. Se agrupan los mensajes que ya están cargados, sin leer todo tu buzón, y puedes desactivarlo cuando quieras.
Las imágenes remotas no se cargan hasta que pulsas «Mostrar imágenes», para que nadie sepa cuándo abres un mensaje. Si tu proveedor ha comprobado SPF, DKIM y DMARC, lo ves junto al remitente; AIM Correo lee esa anotación, no repite la comprobación. Si no hay ninguna, el mensaje se marca «sin verificar», sin dar por falso nada. También avisa de dominios que imitan a otro y de nombres que se hacen pasar por una empresa.
Lista los boletines que te llegan por remitente, con cuántos has abierto. Pide la baja con un clic (solo si tu proveedor confirma la firma del mensaje) o por correo, siempre a la dirección que indica el propio boletín y después de preguntarte.
Encuentra mensajes en la carpeta que estás viendo, en cualquiera de tus cuentas.
Las invitaciones a reuniones que te llegan se aceptan o rechazan y pasan a AIM Calendario.
Si los adjuntos pesan demasiado, guárdalos en AIM Nube con Pro y comparte el enlace.
La demo tiene cuentas y mensajes inventados para que lo pruebes todo: leer, buscar, responder y enviar. Nada sale de tu navegador.
Pymes, autónomos y despachos que ya trabajan así.
El correo del negocio y el personal, juntos en una pestaña, sin mezclar desde qué cuenta respondes.
La dirección general y la de cada área, con las hojas de cálculo y los PDF de los clientes abriéndose al momento.
Pedidos, proveedores y la tienda online, cada uno con su cuenta, en una sola bandeja.
Las cuentas de cada marca o dominio de tu empresa con su firma propia.
Cada app hace lo suyo y le pasa el trabajo a la siguiente.
Los documentos que recibes se abren en AIM Texto, y las hojas de cálculo en AIM Cálculo.
Las invitaciones de AIM Calendario y de otros calendarios se responden desde el propio correo.
Para archivos que no caben en un correo, manda un enlace cifrado de AIM Enviar.
Escribe a tus contactos de AIM CRM desde su ficha.
Qué se queda en tu equipo, qué viaja cifrado y qué guardamos nosotros. Sin letra pequeña.
Cada vez que abres una carpeta, nuestro servidor se conecta a tu proveedor, lo lee y te lo muestra. Un mensaje recién abierto se conserva en memoria dos minutos como mucho, nunca en disco.
De cada cuenta guardamos la dirección, el nombre, la firma, los servidores y la contraseña (o contraseña de aplicación), cifrada y atada a tu cuenta de AIM. Al quitar la cuenta, se borra.
El mensaje que estás escribiendo y las cuentas que has plegado se guardan solo en tu equipo, y se borran al salir de tu cuenta.
Biomag S.L.U., empresa española. Alojado en Ámsterdam (UE), sin publicidad ni rastreadores. Lee la política de privacidad
Empiezas gratis, sin tarjeta. Pro, solo si lo necesitas.
0 €Para siempre. Sin registro ni tarjeta.
Desde 1,99 €1,99 € al mes con el pago anual, o 2,49 € al mes pagando cada 6 meses. IVA incluido, sin permanencia.
No. AIM Correo lee y envía el correo de las cuentas que ya tienes. Tu correo sigue en tu proveedor y AIM se conecta a él cuando lo usas.
El correo de tu empresa o de tu propio dominio y las cuentas de los proveedores más habituales. Algunos piden una contraseña de aplicación: te explicamos cómo crearla.
Hasta 3 con tu cuenta gratuita y hasta 50 con Pro.
Sí, para conectar tus buzones: es gratuita y se crea con tu correo. La demo se usa sin cuenta.
Sí, en el navegador del móvil, con la misma bandeja y las mismas cuentas.
Dejamos de conectarnos a ella y borramos su contraseña. Tu correo sigue intacto en tu proveedor.
Sin registro, sin tarjeta y sin instalar nada. Se abre en tu navegador en un segundo.