Un embudo de ventas que se entiende solo
Ve todos tus negocios en un tablero por etapas o en una tabla, con el total de cada columna. Cambia las etapas, sus probabilidades y crea varias canalizaciones si vendes cosas distintas.

AIM CRM
Contactos, empresas, negocios, tareas y presupuestos en un solo sitio, con un embudo de ventas que entiendes de un vistazo. Gratis, sin cuotas por usuario y con tus datos en tu equipo.


Lo que suele pasar, y cómo lo resuelve AIM CRM.
Tus clientes están repartidos entre hojas de cálculo, el correo y la memoria de cada comercial.
AIM CRM reúne contactos, empresas, negocios y tareas, e importa tus XLSX y CSV sin duplicar.
Los CRM cobran por usuario y al mes, y para una pyme la cuenta se dispara.
AIM CRM no tiene cuotas por usuario, y tus datos se quedan en tu equipo.
Cada presupuesto con IVA en una hoja de cálculo acaba con alguna fórmula rota.
Presupuestos con IVA por tipos, numeración correlativa por año y el PDF con los datos de tu empresa.
Así de sencillo es empezar. Y esto es lo que verás: capturas de la app de verdad.
Importa tu hoja de cálculo o tu CSV: AIM CRM reconoce las columnas, detecta duplicados por correo y te deja revisar antes de crear nada.
Arrastra los negocios por las etapas de tu embudo. Cada etapa tiene su probabilidad, así que la previsión de ventas se calcula sola.
Prepara el presupuesto con sus líneas, descuentos e IVA, descárgalo en PDF y marca el negocio como ganado cuando te digan que sí.







Todo lo que hace AIM CRM hoy, contado por lo que te resuelve.
Ve todos tus negocios en un tablero por etapas o en una tabla, con el total de cada columna. Cambia las etapas, sus probabilidades y crea varias canalizaciones si vendes cosas distintas.

Contacto, empresa y negocio tienen su ficha con datos, notas, llamadas, correos y reuniones registradas, y todo lo asociado a un lado: quién trabaja en qué empresa y qué negocios tiene abiertos.

Líneas con cantidad, precio y descuento, IVA por tipos y redondeo al céntimo. La numeración es correlativa por año y el PDF sale con los datos de tu empresa, listo para enviar.

Negocios por etapa, ganados y perdidos por mes, actividades por tipo y una previsión ponderada: lo abierto multiplicado por su probabilidad, para saber qué puedes esperar cada mes.

Sube un XLSX o un CSV y AIM CRM te propone qué columna va a cada propiedad. Si un correo ya existe, eliges fusionar, omitir o crear; si una fila tiene un error, te dice cuál. Y con tu cuenta de AIM, los mensajes del formulario de tu web de AIM Sitios llegan cifrados a la bandeja Formularios: los añades como contacto, con el texto del consentimiento que aceptaron y sin duplicar por correo.

Llamadas, correos y seguimientos con fecha, y una vista que te dice qué vence hoy y qué se ha pasado. Además, reglas sencillas: cuando llega un mensaje de tu web, alguien reserva en AIM Citas o un negocio cambia de etapa, AIM CRM crea o completa el contacto sin duplicarlo, le pone una etiqueta, crea una tarea o mueve el negocio. Trae tres recetas listas para encender. Cada paso queda en un registro con «Deshacer», nada se procesa dos veces y una regla no se dispara con lo que hace ella misma. Funcionan mientras AIM CRM está abierto en tu navegador: el servidor no ejecuta nada con tus datos.
Filtra por cualquier campo (textos sin tildes, números, fechas y casillas), guarda la vista y crea listas activas que se actualizan solas o listas fijas para una campaña.
Las incidencias de tus clientes, en su propio tablero por estado y prioridad, unidas al contacto y a la empresa que las abrió.
Añade las propiedades que necesites a contactos, empresas y negocios, y guarda tu catálogo de productos para meterlos en un presupuesto con un clic.
Con el plan Pro compartes un CRM con hasta 3 personas (1 equipo): dueño, editor o lector, invitación con enlace y código, y baja cuando quieras. Todo se cifra en el navegador de cada persona antes de salir. Funciona sin conexión y los cambios se suben solos al volver la red; si dos personas cambian lo mismo a la vez, la ficha enseña los dos valores para que elijas. Las personas invitadas no necesitan el plan Pro.
Pymes, autónomos y despachos que ya trabajan así.
Cada cliente con su empresa, su persona de contacto y sus servicios contratados. Las renovaciones anuales son negocios con fecha, y nadie se queda sin su llamada de seguimiento.
Cada obra empieza como un negocio: visita, presupuesto, negociación y aceptado. El presupuesto con IVA sale en PDF desde la propia ficha.
Varias canalizaciones, una para proyectos y otra para cuotas mensuales, con su previsión de ingresos por mes y las tareas de cada cuenta.
Importa la cartera de clientes de la hoja de cálculo de siempre, crea listas por zona o por sector y lleva las incidencias de cada cliente como tickets.
Cada app hace lo suyo y le pasa el trabajo a la siguiente.
Cuando ganas un negocio, «Facturar en AIM PRAXIS» abre su web para hacer la factura con Veri*factu. Todavía no recibe el presupuesto solo: lleva tú los datos o el PDF.
Escribe a un contacto desde su ficha con AIM Correo y registra el envío en su actividad.
Las reuniones que registras se descargan como invitación .ics para AIM Calendario o para enviarla a los asistentes.
Exporta tus contactos a CSV y ábrelos en AIM Etiquetas para imprimir sobres o etiquetas con sus direcciones.
Los mensajes del formulario de tu web de AIM Sitios llegan cifrados a la bandeja Formularios.
Añade como contacto a quien reserva en tu página de AIM Citas, desde la bandeja Formularios.
Qué se queda en tu equipo, qué viaja cifrado y qué guardamos nosotros. Sin letra pequeña.
Tu CRM personal (contactos, empresas, negocios, tickets, presupuestos y ajustes) se guarda en tu navegador y no se envía a nuestros servidores. Si lo compartes con un equipo, viaja cifrado.
Descarga una copia completa cuando quieras y vuelve a cargarla en otro equipo. Exporta también a XLSX y CSV, formatos abiertos que te llevas a donde quieras.
De tu CRM personal, nada. Del CRM de un equipo, solo datos cifrados en el navegador de cada miembro, que no podemos leer, y lo necesario para repartirlos: quién es miembro, con qué rol y cuándo cambió algo. El CRM personal no necesita cuenta; el de equipo, sí. No hay ni análisis ni publicidad. Si recibes el formulario de tu web, cada mensaje espera en el servidor cifrado en el navegador de quien escribe (no podemos leerlo) hasta que lo añades o lo descartas, y entonces se borra.
Biomag S.L.U., empresa española. Alojado en Ámsterdam (UE), sin publicidad ni rastreadores. Lee la política de privacidad
Empiezas gratis, sin tarjeta. Pro, solo si lo necesitas.
0 €Para siempre. Sin registro ni tarjeta.
Desde 1,99 €1,99 € al mes con el pago anual, o 2,49 € al mes pagando cada 6 meses. IVA incluido, sin permanencia.
Los que quepan en tu navegador, que suelen ser muchos miles. Lo hemos probado con 5.000 contactos y buscar, filtrar y ordenar sigue siendo inmediato.
Sí, con el plan Pro: 1 equipo de hasta 3 personas, contando las invitaciones sin aceptar. Antes de pasar tu CRM al equipo se descarga una copia y otra se queda en tu navegador; tu CRM personal no se borra. Los datos de ejemplo no se suben al equipo.
Sí, si los exportas a XLSX o CSV. AIM CRM reconoce las columnas por su nombre (también con sinónimos), parte el nombre completo en nombre y apellidos y te avisa de los duplicados antes de importar.
No: hace presupuestos. Las facturas, con Veri*factu y TicketBAI, se hacen en AIM PRAXIS, que se abre en su propia web.
No. Se ejecutan en tu navegador cuando abres AIM CRM (y cada pocos minutos mientras sigue abierto), porque solo ahí se pueden abrir tus mensajes y reservas cifrados. Lo que llegue mientras está cerrado se procesa la próxima vez que lo abras. Todavía no envían correos ni reaccionan a firmas de AIM Firma.
Va a la papelera y puedes recuperarlo. Además, cada cierto tiempo conviene descargar una copia de seguridad.
Sí. Al entrar puedes cargar pymes ficticias para probarlo todo. Van marcadas y, cuando quieras, se borran solo ellas, sin tocar lo tuyo.
Cada miembro tiene una copia del CRM del equipo para trabajar sin conexión hasta que sale de su cuenta, deja el equipo o entra otra cuenta en ese navegador: entonces se borra (si quedan cambios sin subir, antes se ofrece subirlos o descargar una copia). Cualquier miembro, también con el rol de lector, puede exportar: quien puede leer, puede copiar, y lo que alguien ya descargó no se puede borrar a distancia. Al dar de baja a alguien, el equipo cambia de clave y deja de recibir lo nuevo. El CRM personal se queda en el navegador, como siempre.
Sin registro, sin tarjeta y sin instalar nada. Se abre en tu navegador en un segundo.