Un enlace y listo
Copia el enlace, mándalo por AIM Correo o deja que lo escaneen con el código QR. Quien lo recibe no necesita cuenta.

AIM Enviar
Envía archivos y carpetas con un enlace que caduca, con contraseña si quieres, o un mensaje secreto que solo se puede leer una vez. Ni siquiera nosotros podemos abrirlos.


Lo que suele pasar, y cómo lo resuelve AIM Enviar.
El archivo pesa demasiado para mandarlo por correo.
AIM Enviar manda archivos y carpetas enteras con un enlace: hasta 1 GB por envío con el plan Gratis y hasta 5 GB con Pro.
Los archivos que envías se quedan en servidores ajenos para siempre.
Se cifran antes de salir de tu equipo, el enlace caduca solo y puedes borrarlo antes.
Mandas una contraseña por correo y se queda ahí para siempre.
Un mensaje secreto se borra del servidor en cuanto se lee.
Así de sencillo es empezar. Y esto es lo que verás: capturas de la app de verdad.
Arrastra archivos o carpetas enteras, pon un título y un mensaje. Para enviar necesitas tu cuenta gratuita.
Decide cuándo caduca, cuántas veces se puede descargar y si lleva contraseña. Se cifra en tu navegador mientras se sube.
Cópialo, mándalo por AIM Correo o enséñalo como código QR. En «Mis envíos» ves sus descargas y su caducidad.







Todo lo que hace AIM Enviar hoy, contado por lo que te resuelve.
Copia el enlace, mándalo por AIM Correo o deja que lo escaneen con el código QR. Quien lo recibe no necesita cuenta.

Quien abre el enlace ve los archivos con su tamaño, tu mensaje y la fecha de caducidad, previsualiza las imágenes y lo descarga todo en un ZIP, descifrado en su navegador.

En «Mis envíos» ves cuántas veces se ha descargado cada envío y cuándo caduca. Bórralo antes si te equivocaste.

Una contraseña, una clave wifi o un dato delicado, con un archivo pequeño si hace falta: se borra del servidor en cuanto se lee o al caducar.

Elige cuántos días dura el enlace y cuántas descargas admite (sin límite son 1.000, y al llegar el envío se borra), y añade una contraseña que se mezcla con la clave del enlace. El servidor hace cumplir el límite: no se descarga más veces.

Añade carpetas con sus subcarpetas. Se descargan como un ZIP con la misma estructura, hasta 5 GB con Pro, y se arma sobre la marcha sin cargarlo entero en la memoria.
Mientras se cifra y se sube, ves la velocidad y el tiempo que queda.
Pymes, autónomos y despachos que ya trabajan así.
Vídeos, fotos en alta y diseños finales al cliente, con un enlace que caduca cuando termina el proyecto.
Planos y renders pesados al cliente y a la obra, con contraseña.
Documentación delicada de un cliente que ningún intermediario puede leer, con límite de descargas.
La clave de la wifi o el acceso a un programa, como mensaje secreto que desaparece al leerlo.
Cada app hace lo suyo y le pasa el trabajo a la siguiente.
Manda el enlace por AIM Correo con un clic, sin pegar archivos pesados en el mensaje.
Los vídeos que grabas con AIM Grabar, enviados con un enlace si pesan demasiado para el correo.
Para archivos de más de 25 MB en AIM Chat, envíalos con AIM Enviar y pega el enlace.
Qué se queda en tu equipo, qué viaja cifrado y qué guardamos nosotros. Sin letra pequeña.
Los archivos se cifran en tu navegador con una clave que va en el enlace, después de «#», y que tu navegador nunca nos envía. No podemos abrirlos.
Solo el contenido cifrado, su tamaño y sus fechas. Los envíos se borran al caducar o al llegar al máximo de descargas, y un mensaje secreto en cuanto se lee.
Para enviar necesitas tu cuenta gratuita. Las claves de tus envíos van en tu llavero, cifrado con un código de recuperación que solo tienes tú.
Biomag S.L.U., empresa española. Alojado en Ámsterdam (UE), sin publicidad ni rastreadores. Lee la política de privacidad
Empiezas gratis, sin tarjeta. Pro, solo si lo necesitas.
0 €Para siempre. Sin registro ni tarjeta.
Desde 1,99 €1,99 € al mes con el pago anual, o 2,49 € al mes pagando cada 6 meses. IVA incluido, sin permanencia.
Con el plan Gratis, hasta 1 GB por envío y 7 días como mucho; con Pro, hasta 5 GB y 30 días.
No. Abre el enlace en cualquier navegador y descarga.
Sí: por defecto te llega un correo cuando alguien descarga el envío (como mucho uno por hora). Puedes desactivarlo al crearlo o en «Mis envíos».
La subida se corta y hay que volver a enviarlo. Lo subido a medias aparece en «Mis envíos» como «Sin terminar de subir», puedes borrarlo, y se borra solo si pasan dos días sin avanzar. Si solo se corta la conexión, la subida se reanuda sin repetir lo ya subido.
Cuenta al empezar. Mientras no cierres la página puedes reintentar durante tres horas sin gastar otra descarga; si la cierras o la recargas, vuelve a contar. En un navegador antiguo, una descarga de más de 600 MB no se admite: te lo decimos antes de empezar, sin gastar descarga, y puedes bajar los archivos de uno en uno.
No. Se cifra en tu equipo antes de subirse y la clave va en la parte del enlace que el navegador no envía al servidor.
Lo tienes en «Mis envíos», con su enlace completo, mientras conserves tu llavero. Sin el enlace completo nadie puede abrir el envío, tampoco nosotros.
Sí: el mismo enlace sirve para todas, hasta el número de descargas que elijas.
Sin registro, sin tarjeta y sin instalar nada. Se abre en tu navegador en un segundo.